Un
primer diagnóstico de la zona
y sus necesidades
Es una zona bastante llana, pero con problemas de movilidad peatonal,
en la que este colectivo se ve sometido a una tremenda presión,
dado que las vías han sido
pensadas básicamente en el fluir del tráfico motorizado.
Las calles principales de nuestras poblaciones están concebidas
como arterias de tráfico, con bastante velocidad y con
un muy escaso tratamiento de calmado de tráfico.
Contamos
con una insuficiente red de transporte
público.
Es
una zona con un crecimiento urbanístico
básicamente horizontal.
Alberga
mucha zona industrial en los alrededores, algunas
de ellas aparentemente contaminantes.
Sufrimos
una mala planificación urbanística
que revierte en coches aparcados en las aceras, imposibilitando
el normal tránsito de los peatones, con el consiguiente
peligro especialmente para niños, ancianos y personas con
problemas de movilidad.
Es
una zona mal dotada en zonas verdes
y equipamientos deportivos. En especial, los inaceptables
índices de zonas verdes de proximidad se reflejan en una
situación grave de hacinamiento de niños y mayores
en los escasos espacios verdes, y de falta de paseos y espacios
al aire libre para los mayores (especialmente en Azuqueca). Los
mayores representan una buena parte del vecindario.
Sin
embargo, al otro lado de la A-2, inaccesible para los peatones,
sí existen zonas verdes autóctonas
de entidad, como la ribera del Henares o la reserva de la Acequilla
del Henares.
El
índice de población
infantil es bastante alto. El conflicto entre
vías rápidas y población infantil está
claramente determinada en numerosos estudios que desaconsejan
esta imposible convivencia. Más adelante se relacionan
múltiples referencias.
Hay
algunas vías rápidas
cercanas a las viviendas, algo verdaderamente
tercermundista, impropio de una región que pretende ser
modelo de crecimiento sostenible. Las vías se deben adecuar
a las personas y no al revés.
Impacto
a los peatones
El
Pliego de Prescripciones Técnicas de este proyecto no se
preocupa en ningún momento del impacto de esta obra sobre
la accesibilidad sostenible local,
tanto de los peatones y ciclistas, como del transporte público.
Se pasa a denominar a esta vía directamente como una vía
interurbana, aunque vaya a
Si
para una persona de movilidad reducida ya es dificil y peligroso
cruzar este paso, si se llega a hacer una rotonda, como se
prevee, entonces cruzar se convertirá en algo imposible
pasar
frente a un buen número de casas, truco legal que socialmente
es del todo rechazable, sobre todo viniendo desde una administración
pública que debe ser garante de la población a la
que representa. Se ignora a los cientos de personas que viven y
que pasan por ahí a pie o en bicicleta, colocándoles
una vía rápida que fracturará por siempre un
ya muy arraigado paso peatonal entre Parque Vallejo y Vallehermoso.
De hecho el Ayuntamiento de Alovera está ultimando los trámites
administrativos y técnicos para situar un paso de peatones
en esta zona, dado la tremenda demanda
peatonal ciudadana y el peligro que entraña ahora su cruce.
Dentro
del Foro participativo de la Agenda Local 21 de Azuqueca de Henares
se crearon los propósitos de mejora para la movilidad y para
la localidad en general. En su Línea Estratégica número
3, tiene un primer punto llamado “Mejora del espacio peatonal
para la circulación”. Con el paso de la Carretera
de la Vega (antes denominada Carretera de la Patata) por nuestro
entorno, el comentado paso peatonal
natural entre Vallehermoso y Parque Vallejo, desaparecerá,
pasando a ser un lugar claramente prioritario para los vehículos
motorizados. En la actualidad, hay
una enorme multitud de ciudadanos tanto de Azuqueca como de Alovera,
que utilizan las vías ciclista y peatonal de comunicación
de Parque Vallejo con Alovera como una de las calles más
transitadas, para dirigirse a comercios, centros educativos (instituto,
colegios, guardería), trabajo, instalaciones deportivas,
tren de cercanías o simplemente para pasear,
dado que en Azuqueca no tienen este tipo de infraestructura peatonal
continua. Toda una contradicción con los propósitos
de la Agenda Local 21.
El
tránsito de peatones
por la zona, como hemos dicho, es muy grande y esta nueva infraestructura
haría un efecto barrera muy
importante para este colectivo, potenciando y promocionando los
medios de transportes más contaminantes, contradiciendo el
Plan Nacional de Emisiones, recientemente aprobado por el Gobierno
estatal, que aboga por la promoción de los medios no motorizados
de transporte y la desincentivación del transporte privado
motorizado contaminante.
La
Ley 1/1994, de 24 de Mayo, de accesibilidad y eliminación
de barreras en Castilla la Mancha, tiene como objetivo garantizar
en los municipios de la región la accesibilidad y la utilización
del entorno urbano y la eliminación progresiva de las barreras
arquitectónicas que existan. Este proyecto de vía
rápida, lejos de eliminar dichas barreras arquitectónicas,
las va a empeorar, haciendo muy difícil, si no imposible,
el fluir de las personas que quieran ir caminando, y definitivamente
imposible el paso a personas con minusvalía.
Los
niños tienen un bajo nivel de concepto del peligro, por lo
que esta vía rápida, que estaría muy cercana
a un parque, cercana a las casas y que actualmente es zona de cierto
esparcimiento por parte de niños, sería una
zona de altísimo riesgo, a no ser que se situe un muro o
valla separando ambos pueblos impidiendo el libre paso de personas,
lo que fracturaría ambas localidades en el ámbito
peatonal.