El
modelo de crear más y más nudos de comunicación
automovilística sin un previo estudio de movilidad de todos
los agentes implicados (en este caso hablaríamos
de un estudio de la movilidad intermunicipal de todas nuestras localidades)
es algo obsoleto en las sociedades
modernas.
Está
demostrado que a más infraestructura automovilística,
más promoción se estará haciendo del uso de
este medio de transporte, como consecuencia del
“efecto llamada” lo que, en el caso
que nos ocupa, supondría un
incremento de vehículos cercano al 30%, contradiciendo
las más elementales premisas de las Agendas Locales 21
de las poblaciones colindantes, el Plan de Emisiones Estatal,
el Protocolo de Kioto y muchas otras normativas y tratados
internacionales.
El
30% del total de desplazamientos en automóvil en la Unión
Europea son inferiores a 2 kilómetros. Asimismo, el 50% son
inferiores a 5 kilómetros. Los datos que conocemos de Azuqueca
son aún peores (no se tienen datos de otras localidades del
entorno), donde el 71% de los desplazamientos
internos (que son el 32% del total) son inferiores
a 1 km (14).
Eso sí que es un problema de movilidad, y no tanto el tráfico
de paso, que sólo representa el 11%. Con esto no queremos
decir que el problema haya que minimizarlo pero, desde luego, no
con la solución propuesta de llevar el problema “más
allá”. Además, todo ello demuestra una tremenda
dependencia del automóvil en la zona, a la
que no se deben poner más facilidades, y sí más
trabas, para desincentivar su uso indiscriminado.
Seguramente
por ello, el Ayuntamiento de Azuqueca ha comenzado a realizar acciones
en ese sentido, acciones que aplaudimos
y compartimos, como la peatonalización de algunas zonas,
la creación de un plan bici, el calmado del tráfico
automovilístico en un buen número de calles... No
en vano le ha sido concedido a este municipio el Premio regional
de desarrollo sostenible, por su Aula Municipal
de la Naturaleza, que si bien no tiene una relación directa
con la movilidad, si demuestra un talante medioambiental importante.
Es
por todo esto que nos sorprende aún más que se pretenda
hacer, por otro lado, una vía rápida al lado de unas
casas, lo que sin duda achacamos a un
error que estamos seguros que como buenos gestores
serán capaces de recapacitar y buscar
una alternativa nada lesiva para la ciudadanía,
ni para la localidad de Azuqueca, ni para la de su localidad vecina,
Alovera.
Modelos
sostenibles
Ya no hay que irse a algunas ciudades europeas para ver ejemplos
de sostenibilidad en el que se intenta disuadir del uso del automóvil,
pues su uso abusivo va en contra de la mayoría de la población,
por las consecuencias que conlleva: ruido, contaminación,
uso desmesurado del espacio público para circular y para
aparcar, riesgo para sus ocupantes y para otros ciudadanos, etc.
En España también hay ya ciudades que han apostado
por desmotivar el uso del automóvil para algunos desplazamientos.
Estas ciudades que han apostado por una movilidad sostenible, son
consideradas en la actualidad unas ciudades con un modelo a seguir,
estudiadas y tomadas como ejemplo
por los urbanistas, sin por ello atentar al crecimiento
económico ni a otros valores que tanto se asocian erróneamente
al incremento de viarios para vehículos motorizados. Un ejemplo
lo tenemos en la reciente concesión delII
Premio ConBici a la Movilidad Sostenible (el único de
estas características en España) a las ciudades de
San Sebastián y Córdoba(15).
Otro buen ejemplo de ciudad pensada para las personas sería
el de Vitoria.
El
modelo obsoleto del que hablábamos antes, en el que se va
arrasando "por donde haga falta"
es el modelo urbano “a la americana”
que prioriza el uso desmesurado del automóvil
"para todo", alejado de los modelos imperantes
en Europa como es el caso, por ejemplo, de Londres, dónde
se ha llegado a la creación CERO de más infraestructura
interurbana para los automóviles, viendo que esta mayor creación
de infraestructura derivaba en un claro
aumento de los automóviles y en un deterioro de las comunicaciones,
además de un claro atentado a la salud
de las personas, tanto por la contaminación atmosférica
y acústica, como por los modos de vida sedentarios a los
que ese uso inadecuado deriva.
La
solución para la movilidad motorizada no está en construir
más y más carreteras de forma irracional, sino en
racionalizar las ya existentes.
Localidades
para las personas
Muchos de nosotros nos hemos venido de localidades donde la calidad
de vida estaba claramente disminuida, huyendo
precisamente de eso. Nos veníamos a una zona un poco más
respetuosa con el medio, más sensible a las necesidades de
las personas. Y sin embargo nos encontramos con
que no sólo tiende a convertirse en lo mismo, sino peor,
porque nos pretenden colocar una carretera
pegada a nuestras casas.
Hay
que recuperar espacios para la ciudadanía,
no seguir sacrificando espacios para el tráfico motorizado.
Hay que convertir nuestro entorno en un lugar habitable, para las
personas, no en una gran infraestructura para los automóviles.
Una
menor presión del coche sobre la almendra central de las
ciudades debería ir ganando terreno y extendiéndose
hacia el exterior, hasta donde viva la gente, donde
también hay casas pero, sin embargo, la actuación
prevista opera precisamente en sentido contrario a esta tendencia.
Con
la creación de esta nueva vía, consideramos que habría
muchas probabilidades de que haya un
incremento de los riesgos de accidentes tanto en su número
(por la proximidad de los entornos familiares) como en su gravedad
(por la velocidad). Los accidentes más numerosos y de más
graves consecuencias se producen en los accesos a las vías
rápidas y en los enlaces entre éstas (16)
.
Estudios
y planificación
Lejos de lo que piensan algunas personas de responsabilidad política
en nuestras administraciones locales y regional, al
aumentar la capacidad de las vías de entrada a las localidades
y de algunas de sus conexiones (como es el caso de la prolongación
de la carretera de la vega), el efecto llamada atraerá a
un mayor número de coches y la presión sobre el interior
del anillo se incrementará, consiguiendo
el efecto contrario al deseado, aumentando el tráfico de
automóviles en el interior de Azuqueca.
En
consecuencia sería procedente la elaboración conjunta,
entre los municipios que están creciendo de manera desaforada,
de un plan de acción para reducir
los niveles de contaminantes y gases de efecto invernadero, y los
niveles de contaminación sonora, lo cual
pasa inevitablemente por reducir a su vez el número de vehículos,
en lugar de plantear una reforma que estimula la utilización
del vehículo privado sin considerar ninguna otra alternativa
de transporte: desplazamiento peatonal, bicicletas, transporte público,
etc.
Maquillar
estas acciones poniendo luego algunos espacios verdes, como se ha
llegado a hablar, es inconsistente. Sería una auténtica
farsa.
El
proceso razonable y deseable es que la ciudad fuera digiriendo poco
a poco la N-320, que tanto están ahora sufriendo algunos
vecinos de Alovera y Azuqueca en sus casas, adaptándola poco
a poco a sus nuevas funciones urbanas, mientras
que su actual función como parte de la red metropolitana
debería ser absorbida por un anillo verdaderamente exterior,
que esté situado realmente fuera de la población,
lejos de las casas.
Francamente
creemos que es imprescindible un estudio
integral de movilidad en la zona, que incorpore estimaciones sobre
el tráfico inducido, repercusiones para el
transporte público de superficie y
evolución del reparto entre transporte público y privado,
con las consideraciones hacia otros tipos de movilidad como puedan
ser la que se realiza a pie y en bicicleta. El
ir poniendo parches, sin embargo, empeoraría a medio plazo
la situación, con el detrimento para la calidad
de vida de la ciudadanía.
Diversificación
Uno de los argumentos para la creación de esta infraestructura
es la de “diversificar” el tráfico,
es decir, separar el tráfico para que el impacto sea lo menor
posible. ¿Es diversificar llevar el
tráfico dirección a la A2 de Alovera, Quer y Villanueva,
todo por el mismo vial? Todo lo contrario, se estaría
refundiendo todo el tráfico de estas poblaciones por una
misma vía, que al poco tiempo quedará colapsada.
Se ¿quita? el problema de un sitio para llevarlo a otro.
En realidad el problema no se quita, la mal llamada diversificación
supone, como ya se ha explicado, una promoción del uso irracional
del automóvil.
Si
a eso le unimos que Alovera ya tiene planeado crear dos salidas
más hacia la A-2 desde su municipio, esta actuación
de prolongación de la carretera de la vega hacia la A-2 pasando
pegada a Vallehermoso y Parque Vallejo no nos parece necesaria,
y sí un despilfarro de los fondos públicos.
¿Es
lícito quitarse un problema (en realidad el problema seguiría
ahí, aunque algunos regidores no lo quieran ver) y echarlo
a las espaldas de un buen número de vecinos?
Desde
luego en los distintos foros europeos sobre control del tráfico
(17)uno
de los planteamientos que se muestran como error táctico
es el de tratar de eliminar el ruido del centro de las ciudades
derivándolo al extrarradio, cuando en este extrarradio también
había viviendas. En la mayor parte de los
casos se buscó otra alternativa y sólo en algunos
pocos casos se siguió con el proyecto, pero siempre bajo
fuertes medidas compensatorias a los afectados y búsqueda
consensuada de una solución, nunca por una imposición.
La
falsa idea de que la nueva carretera repartirá el tráfico
y por lo tanto el tráfico será más fluido y
con ello los impactos menores es, cuando menos, un planteamiento
muy superficial. Suponiendo que el tráfico sea, efectivamente,
más fluido, hay que recordar que eso no significa necesariamente
menores impactos, pues como ya hemos expuesto y volvemos a hacer
aquí de manera resumida:
Las
emisiones aumentan con la velocidad, pues el óptimo
de funcionamiento de los motores se sitúa en velocidades
relativamente bajas, y en todo caso inferior a las que se presentan
en una vía rápida;
El
ruido aumenta
-y muy sustancialmente- con la velocidad, ya que se incrementa
debido al contacto neumático-pavimento, hasta el punto
de llegar a "ahogar" el producido por el motor;
Accidentes;
si no el número, sí la gravedad de los accidentes
está íntimamente relacionada con las velocidades;
en una situación que los estudios prevén de mayor
fluidez, es posible que -sin medidas adecuadas para controlar
la velocidad, sobre todo en las vías urbanas próximas
a las casas- se tenga una situación de mucho mayor riesgo
que la actual;
Efecto
barrera; el Pliego de Prescripciones Técnicas de este proyecto
carece de un estudio sobre el impacto sobre la accesibilidad local,
tanto de los peatones y ciclistas, como del transporte público;
Impacto urbanístico;
no se han considerado los efectos positivos o negativos de la
actuación sobre el paisaje urbano, las zonas más
próximas, barrios en borde de la infraestructura, etc.
Con esta vía se están perdiendo para siempre posibilidades
de mejora del entorno urbano.
Notas
pie de página
14.
Pag. 3. Síntesis de
Estudio de Movilidad y Aparcamiento. 9 de septiembre de 2004.
Ayuntamiento de Azuqueca. REGRESAR
AL PUNTO
16. Datos estadísticos
de años anteriores, dentro del Plan Nacional de Seguridad
Vial de la DGT 2004 REGRESAR
AL PUNTO
17. Véase como ejemplo
SMILE workshop "Noise Abatement Planning Principles for
Road Traffic", Berlin, 20 and 21 October 2003 (http://www.smile-europe.org/conference_berlin.htmlREGRESAR
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