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Introducción

 

La Consejería de Obras Públicas de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha publicado la Licitación de una asistencia técnica para la redacción del estudio informativo y proyecto de construcción del tramo: Azuqueca de Henares-Alovera (Guadalajara), expediente CV-GU-04-181.

Viviendas de Vallehermoso. Delante, junto a la pintada, puede verse el camino marcado por el paso de los vecinos entre las urbanizaciones de Vallehermoso y Parque Vallejo.

En realidad sería la prolongación de la hasta ahora llamada como "carretera de la patata", rebautizada ahora, informalmente ante la prensa, por la administración regional como “carretera de la vega”.

La carretera de la vega, proveniente de Cabanillas y en dirección a Alovera, pasaría esta última localidad, dirección Azuqueca, a la altura aproximada del Canal del Henares. Al llegar al término municipal de Azuqueca, crearía un ramal para sacar el tráfico hacia la A-2 por la "rotonda de Eroski", pasando antes junto a un buen número de casas de los barrios de Vallehermoso (Azuqueca) y Parque Vallejo (Alovera), lo que contradice profundamente el propósito original de este proyecto que sería el de “sacar el tráfico de paso de las poblaciones”.

Además esta vía concentraría también el tráfico de Villanueva de la Torre con destino a la A-2, pues habría un ramal que se uniría a la anterior a la altura, también aproximada, del Canal del Henares, por lo que estaríamos hablando de una vía de una altísima capacidad de tráfico, totalmente incompatible para los lugares por los que pasa, lugares residenciales ya de por sí con serias carencias de sostenibilidad y de un alto porcentaje en población infantil.

Las personas que vivimos en este entorno consideramos inadmisible el paso de dicha vía rápida pegada a nuestras casas, tal como lo tiene proyectado el ayuntamiento de Azuqueca en el POM de esta localidad y tal como está en el plano de situación del Pliego de Condiciones para el Contrato de Asistencia Técnica de la Junta de Comunidades.

Todo ello está creando una enorme alarma social, pues tendremos que soportar niveles de contaminación acústica y atmosférica que sin duda incumplirían las normas estatales y europeas, disminuyendo drásticamente nuestra calidad de vida.

Creemos que se debe cambiar este proyecto antes de que se cometa una tremenda injusticia social, además de una irregularidad, que tendría la debida contestación, tanto social, como jurídica por parte de los vecinos.